
El Palacio de Bellas Artes se convirtió en el escenario del homenaje póstumo a Silvia Pinal, ícono del cine mexicano, quien falleció recientemente dejando un legado imborrable en la industria. Familiares, amigos y admiradores acudieron a rendir tributo a su trayectoria y a recordar su impacto en generaciones de artistas.
Coronas de flores rodearon su féretro, mientras su hija, Alejandra Guzmán, junto con otras personalidades del espectáculo, dedicaron palabras emotivas destacando el papel de Pinal en el cine de oro mexicano, el teatro y la televisión.
El evento, cargado de emociones, incluyó presentaciones musicales y discursos que celebraron su vida y su contribución al arte y la cultura del país. Admiradores reunidos en los alrededores expresaron su gratitud por su legado.
Silvia Pinal, recordada como una de las últimas figuras del cine clásico mexicano, será homenajeada también en una ceremonia privada para sus allegados más cercanos, cerrando un ciclo de despedidas públicas.