El robo del siglo azul: el PAN se convierte en el "pirata" digital del PRI para no morir en la irrelevancia

¡La creatividad no se roba, se trabaja! Si el PAN necesita clases de redes, que las pida, pero que deje de plagiar.

1/12/20262 min read

En los pasillos del marketing político lo que se comenta ya no es la ideología, sino el descarado plagio de identidad. Mientras el PAN presume una supuesta superioridad moral, en sus oficinas de comunicación digital han decidido que es más fácil "copiar y pegar" que pensar. La militancia y los estrategas digitales han quedado en shock al descubrir que el equipo de redes sociales de Acción Nacional ha convertido al PRI en su principal fuente de "inspiración" —por no decir su catálogo de saqueo creativo—. Ante la incapacidad de generar una narrativa propia que conecte con el México de 2026, el panismo ha optado por el camino de la piratería: robarle los conceptos, los formatos y hasta el "vibe" digital al Revolucionario Institucional.

¿Tan desesperados están por los seguidores que han perdido su propia voz? La evidencia es un grito en el desierto digital: campañas que el PRI lanza con éxito por su frescura y conexión emocional son replicadas apenas horas después por el PAN, con una torpeza que raya en lo patético. No es una coincidencia estratégica, es un canibalismo creativo. El PAN está tratando de inyectarse la sangre nueva que el PRI ha logrado consolidar en redes, esperando que el algoritmo no note que debajo de la pintura azul hay un esqueleto de ideas ajenas. Es la confesión definitiva de una crisis de identidad: el partido de los "principios" hoy sobrevive de las sobras intelectuales de su aliado.

Este robo de ideas no solo es éticamente cuestionable, es políticamente suicida. Al clonar la comunicación del PRI, el PAN se borra a sí mismo, convirtiéndose en una copia barata que confunde al electorado y que, sobre todo, demuestra que sus "creativos" están en una sequía total de neuronas. Mientras el PRI marca la pauta de cómo ser una oposición digital moderna y punzante, el PAN se limita a seguirle los pasos como una sombra mal hecha, mendigando los likes que el tricolor se gana con riesgo y originalidad.

La crítica es frontal y sin anestesia: Un partido que no puede ni siquiera redactar un post original, mucho menos va a saber gobernar un país. El plagio digital es el síntoma de una enfermedad terminal en la cúpula panista: el miedo a ser ellos mismos y la envidia hacia la única fuerza opositora que sí está entendiendo cómo hablarle a las nuevas audiencias. El PAN ha pasado de ser el partido de la doctrina al partido del "Copy-Paste". Si quieren seguidores, que los busquen con ideas, no robándose el cerebro de junto.